CONTEXTO GLOBAL

A nivel global, las desigualdades de género en salud se han documentado en múltiples regiones y contextos. En todo el mundo, las mujeres viven más tiempo que los hombres, pero tienden a tener mayores niveles de morbilidad y discapacidad, especialmente relacionadas con enfermedades crónicas. Esto ha llevado a que muchas investigaciones internacionales resalten la necesidad de una perspectiva de género en salud pública.
En países desarrollados, aunque se han hecho progresos en la equidad de género, siguen existiendo disparidades en el acceso a la atención sanitaria, los tratamientos y la investigación. Un problema recurrente es que gran parte de los estudios clínicos y médicos se han centrado históricamente en hombres, lo que ha llevado a sesgos en los diagnósticos y tratamientos para las mujeres.

En países en vías de desarrollo, los retos son aún mayores debido a la falta de acceso generalizado a los servicios de salud, el rol predominante de las mujeres en el trabajo reproductivo y las altas tasas de mortalidad materna. Además, la feminización de la pobreza agrava estas desigualdades, ya que muchas mujeres carecen de recursos para acceder a servicios de salud esenciales.
En resumen, tanto en Colombia como a nivel global, se requiere un esfuerzo sostenido para abordar las disparidades de género en salud, mejorando tanto las políticas públicas como la recolección de datos desagregados y la sensibilización sobre estos temas.